Seleccionar página

VIDEO

El video se explica solo. Para mi, muy chistoso y aunque me avergüenza un poco decirlo, sin querer he caído muchas veces en ese jueguito de los megusta y los “followers”. Primero porque nadie que yo conozca, tiene una autoestima a prueba de balas, entonces que te hagan sentir que lo que haces es aprobado por otros, se siente bien. En segundo lugar, porque gran parte de mi trabajo consiste en crear contenidos que interpelen a diferentes audiencias y estas interactúen y respondan; generalmente con un “megusta”. (Megusta de aquí en adelante es un verbo: megustar)

Llevo tiempo dándole vueltas al asunto y el video me ha motivado para compartir con ustedes un par de ideas muy breves y un poco existencialistas, que podrían servirles en el caso de que tengan un emprendiento, trabajen para alguna marca/empresa, quieran promover una causa social o simplemente busquen dar difusión a algo que ustedes estén haciendo.

 

Una motivación sincera al publicar contenidos

Para mi es raro cuando la gente mendiga un megusta. Hay muchas cuentas que te piden por favor que los sigas y megustes sus publicaciones. Publicar contenido con ese único y principal objetivo hace que todo pierda sentido.

Mi recomendación, sé sincero al publicar contenidos. Publica cosas que sientas que valen la pena ser compartidas, que te enorgullecen, que merecen ser comunicadas. Llenar de selfies (tuyas, de famosos, influencers o quien sea) solo alimentan la vanidad y no aportan nada.  Lo mismo aplicaría para los que una y otra vez publican sus productos, eventos o causas como si repitieran un mantra.

En cambio, si que compartes en redes sociales lo haces porque de verdad crees que vale la pena que otros lo conozcan, adelante. Ya no parece chiste repetido, aunque lo cuentes varias veces; porque todos somos capaces de descubrir y sentir, que lo que nos quieres contar, es sincero y te alegra poder compartirlo. Además crees de corazón, que nos puede beneficiar y mejorar la vida (en el caso de eventos, productos y causas), entonces más de alguno, además de megustar el contenido, seguro irá al evento, comprará el producto o apoyará la causa.

Viktor Frankl, un reconocido autor, cuya obra más destacada, “El hombre en busca de sentido”,  narra sus vivencias (sufrimientos terribles) y descubrimientos psiquiátricos luego de haber pasado años como prisionero en campos de concentración alemanes durante la 2da Guerra Mundial. En el, habla acerca de las motivaciones que algunos tienen para hacer el bien, para destacar, para darle sentido a su existencia. Una en particular, me llama la atención:

“Creo que hasta los mismos santos procuran exclusivamente servir a Dios, olvidándose por completo de los actos que conducen a su propia santidad. Si se centraran especialmente en los actos que conducen a la santidad terminarían con una personalidad perfeccionista, pero no santos”. (Viktor Frankl)

¿Cuál es tu motivación al momento de publicar un contenido? Una opción es buscar solamente que megusten lo que publicas u obtener followers. Otra opción es ingeniártelas para hacer un bien a los demás aportando un contenido de valor en redes sociales. Tú decides.

Tu valor expresando en números

¿Algo es mejor o peor porque tuvo buenos resultados en redes sociales?. La respuesta rotunda es no. Ni un plato de comida es más rico, ni una prenda de vestir se siente más cómoda, ni un concierto estuvo más entretenido porque la foto que publicaste de ellos tuvo buena respuesta en redes sociales.

Lo mismo aplicado a la vida de las personas, nuestras vidas. Ya les comentaba que una parte de mi quehacer laboral tiene que ver con publicar cosas y que estas “tengan éxito”; por lo que frecuentemente reviso estadísticas, números y datos; leo sobre algoritmos, estrategias y nuevos métodos. Sinceramente un afán que no cambia en nada el valor de aquello que quiero promover a través de una publicación.

La institución para la que trabajo, es excelente, aun cuando alguna publicación no haya tenido la respuesta esperada en Instagram. Yo soy una buena persona (o al menos intento serlo), aun cuando mis fotos y mis chistes en redes sociales (o mis post en este blog) no los meguste más que mi mamá y mis amigos cercanos. Tu eres valioso(a) incluso si tu día no tuvo ningún momento digno de ser fotografiado y publicado en alguna red social. Nuestro valor es intrínseco; no viene dado por la aprobación o respuesta de otros. Esto es algo obvio, de perogrullo, pero pucha que cuesta metérselo en la cabeza.

El desafío de atraer a otros

Yo soy cristiano (católico) y para mi, Jesús es el mayor y más grande influencer en la historia de la humanidad. Su contenido, aún sin haber tenido redes sociales, es “retuiteado” hasta el día de hoy.  Aunque algunos quieran culpar al Imperio Romano y a un montón de teorías conspiratorias que expliquen el fenómeno, la verdad objetiva es que el cristianismo y las “ideas” de Jesús, han sido tan atractivas para millones de personas en la historia, que a pesar de los errores de las instituciones que representan esas “ideas”, la gente sigue creyendo en ellas, las megusta.

Esta parte no es una invitación a un examen de conciencia, pero sí a revisar si nuestra actividad, sea laboral, un emprendimiento, nuestra causa, proyecto personal, los aspectos de nuestra vida que queremos compartir en redes sociales o lo que sea que nos interesa promover, mejorará de verdad mi vida y la de otros. Sino, no tiene caso compartir ni una cosa. Es pura vanidad. Vayan a terapia.

Entonces, antes de buscar rostros de influencersromperse la cabeza pensando estrategias, buscando ideas y siguiendo las últimas tendencias; lo mejor sería revisar lo que estoy haciendo y buscar la forma en que sea atractivo para otros, incluso si mi foto es mala, mi estrategia es pobre y mi producción es austera. Que sea atractivo porque lo que contiene es de valor y en algún aspecto mejora la vida de los demás, no importa si es un chiste, un producto, un evento, una buena causa o una nueva prenda de vestir. Los megusta llegarán solos y si no llegan, tienes la tranquilidad de comunicar de forma sincera algo que te convence en el alma que es bueno.


SI TE GUSTA LO QUE HAGO,
QUIZÁS PUEDA COLABORAR EN TU PROYECTO.
¿HABLAMOS?

Ayúdame a seguir creando contenidos

Mantener este blog y los demás contenidos que publico, es un servicio que hago con mucha alegría y de forma desinteresada. Pero Hosting, dominio y otros servicios tienen costo económico. No todo es gratis en internet, al menos no las cosas profesionales y de calidad.

No me gusta esta parte, pero la gran mayoría del tiempo, los asuntos económicos son el principal impedimento para seguir haciendo estas cosas, que sinceramente creo que aportan valor y son de mucho provecho para quienes las leen y comparten. Es por eso que me animo a poner este “Botón de donación”, esperando a que, en la medida de tus posibilidades puedas ayudarme a sostener este y otros proyectos.

De antemano muchas gracias.

Comentarios

Comentarios

Shares
Share This